Te cuento mi historia...

¿Un camino imprevisto?

Hay personas que entran en el mundo de los Bienes Raíces por necesidad o por pura casualidad. 

Yo podría decir que en mi caso fue por herencia.

Me llamo Pedro Peralta y desde bien pequeño conocí el mundo de la Construcción y el Desarrollo Inmobiliario gracias a mi padre

Fui afortunado.

Su trabajo como Constructor y sus proyectos me marcaron tanto que decidí estudiar Ingeniería Civil...

Tal y como hizo él.

Todo con la ilusión de que ese camino me llevaría a convertirme en un gran Desarrollador Inmobiliario.

Aunque para llegar a ese punto, había mucho camino por recorrer...

Desde los primeros días de mi ejercicio profesional empecé a experimentar los altibajos de este sector, alternando momentos muy buenos con otros que no lo eran tanto.

Cuando de pronto sucedió algo que jamás hubiera esperado...

Caí tendido en la lona...

Por aquel entonces yo tenía tan solo 27 años.

La vida me había dado la oportunidad de desarrollarme profesionalmente con mucho éxito en Punta Cana.

Había dirigido importantes proyectos de gran magnitud y renombre…

Mis emprendimientos iban viento en popa…

Económicamente mi situación era mucho mejor de la que hubiera esperado…

Y lo más importante de todo es que era muy feliz con el estilo de vida que llevaba.

Pero la gran crisis inmobiliaria del 2008 estaba a punto de llegar…... y lo cambió todo.

Nos obligó a cerrar nuestros proyectos y a encontrar otra manera de ganarnos la vida.

Cuando la empresa quebró, encontré una oportunidad de trabajo en el Departamento de Construcción de una de las firmas de arquitectura más prestigiosas del país, pero yo continuaba con la sensación de que la industria inmobiliaria se había apagado.

Sin embargo, unos pocos años después me di cuenta de que no todos los proyectos habían sido abatidos por la crisis.

¡Un descubrimiento increíble!

Algunos privilegiados, diferentes, especiales… no solo soportaron el golpe, sino que crecieron con él y se hicieron mucho más fuertes.

Había pasado algo que ni mi padre ni yo habíamos visto venir. Algo que hasta ese momento había ignorado por completo.

En mi afán por encontrar la respuesta, comencé a formarme de manera autodidacta:

  • Finanzas.
  • Modelos de negocio.
  • Administración
  • Desarrollo inmobiliario.

Recuerdo que incluso tuve que reforzar mi nivel de inglés para acceder a las fuentes de conocimiento más actualizadas del momento.

Todo este viaje me llevó a asimilar por qué mientras que algunas promotoras cerraron durante la crisis, otras se consolidaron.

O lo que es lo mismo, me abrió los ojos para hacerme entender que yo no estaba lo debidamente preparado como al menos pensaba que estaba en aquel entonces.

El mundo cambiaba muy rápido y yo todavía necesitaba más y mejor formación:

  • Mejor de la que conseguí en la Universidad.
  • Mejor, también, de la que mi padre compartió conmigo.
  • Y mejor, por supuesto, de la que había conseguido como autodidacta.

La curiosidad y mi espíritu de innovación me llevaron a conocer el mundo de los negocios por internet: el ecommerce, el marketing y las ventas digitales, y todo su ecosistema.

Aquel fue el instante en el que todo hizo click.

Y tuve una gran revelación...

Eché la mirada atrás y entendí que todo lo que había aprendido de una manera aparentemente aislada ahora se estaba conectando.

  • Mi formación en Real Estate…
  • Mis estudios sobre Finanzas y Modelos de Negocio…
  • Y esa nueva parte de los negocios por internet….

Pude unir los puntos que me habían llevado hasta aquel momento y supe cuál tenía que ser mi siguiente paso: Integrar todos estos conocimientos para aplicarlo de manera efectiva en el negocio del Desarrollo Inmobiliario.

Gracias a todos estos acontecimientos, comprendí que la filosofía que quiero aportar al negocio es «Vendo, luego Construyo», justo la mentalidad contraria que el resto del mundo todavía comparte.

Todo a través de mi empresa consultora en Desarrollo Inmobiliario, una especie de inmobiliaria, pero 100% digital y de mayor alcance.

Una firma boutique que nos ha permitido vender de manera efectiva y satisfactoria más de 200 unidades habitacionales tan solo en este último año (con un equipazo muy, muy reducido de personas, aunque altamente especializado)...

...Y capaz de colaborar desde la conceptualización de un proyecto hasta su venta final, contando con el apoyo del poder de la tecnología y el resto de conocimientos, experiencia y data que he ido recabando en todos estos años para reducir la incertidumbre que sufre un promotor...

La misma que yo sufrí en primera persona y que se convirtió en una pesadilla.

Tú puedes conseguir vivir un sueño con cada paso que des en tu proyecto.

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